Si por algo es conocida la Sonsierra, aparte de por sus vinos y sus castillos medievales, es por "los picaos" de San Vicente de la Sonsierra, rito insólito de raíces medievales. Ésta tradición se remonta al siglo XVI, y es la única manifestación de penitencia religiosa en España en la que está presente la autoflagelación, una práctica que era frecuente en muchos lugares hasta el siglo XVIII. A pesar del paso del tiempo, este ritual ha permanecido vivo en el pueblo y actualmente esta reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional.
Por otro lado, existen en los pueblos de la Sonsierra multitud de manifestaciones de la alegría popular que tampoco han perdido el arraigo que tuvieron antaño. Las fiestas de San Martín en Ribas de Tereso, las de Santa Bárbara en Peciña, las de San Vicente Mártir en San Vicente de la Sonsierra…… Pero sin duda las fiestas más celebradas son las fiestas de San Isidro, el patrón de los agricultores, en las cuales es costumbre llevar al santo en procesión hasta los campos, donde se le solicitará que los bendiga.